
La proyección de un crecimiento de 5.0 por ciento para este año será insuficiente para recuperar lo perdido en 2009, cuando la economía se desplomó 6.9 por ciento, dijo el presidente de la Comisión de Promoción de la Competitividad y Desregulación Administrativa de la Coparmex, Juan de Dios Barba Nava.
Entrevistado durante la certificación de profesionales inmobiliarios agregó que la sola aprobación de la reforma laboral colocaría al país cinco o seis lugares adelante en los niveles de competitividad a nivel mundial, lo que sería una buena señal para incentivar a las inversiones.
Sin embargo, indicó que para lograr crecimientos de 7.0, 8.0 o 9.0 por ciento, como ocurre en otros países que han implementado reformas estructurales, en México se tendrán que concretar cuatro reformas: laboral, fiscal, educativa y energética.
'Hay que presentar más de 50 declaraciones al año, entre informativas, pago de impuestos, hacerlo cada mes; se ha triplicado el número de horas-hombre requeridas por las empresas para cumplir con sus obligaciones fiscales, lo que va en contrasentido de la tendencia global.
Se necesita, puntualizó, una reforma que homologue y simplifique los trámites, entre ellos la declaración fiscal. 'Este es el único país que tiene dos impuestos que gravan prácticamente lo mismo y que podrían dar lugar a una doble tributación, como es el ISR y el IETU'.
Señaló que hay economías que se han desarrollado bien con bajar la tasa del ISR, generalizar la tasa de impuestos al consumo y, sobre todo, simplificando la carga administrativa que representa a las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, para cumplir con las obligaciones fiscales.
Dijo que el subempleo (trabajo informal) en la Ciudad de México es de 53 por ciento, por ello 'el que se lleven a cabo en México las reformas estructurales mejoraría las condiciones para el funcionamiento de los negocios, para que haya incentivos para que las empresas contraten personal y no les represente una carga'.
Consideró que el sistema jurídico y laboral presenta un ambiente viciado, corrupto, poco transparente, además de no reconocer la realidad de la globalización en que se encuentra México.
El también presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Ciudad de México aclaró que la recuperación para las empresas empezó desde principios de marzo, ya que en enero y febrero persistieron problemas en el consumo.
Sin embargo, insistió en que un crecimiento sobre 5.0 por ciento del PIB no cubre las expectativas que la economía requiere, porque se estaría calculando sobre una base disminuida en más de 6.9 por ciento durante 2009.
'Aún creciendo al 5.0 por ciento (durante 2010), ni siquiera estaríamos en los niveles de actividad de finales de 2008'.